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Su sueño los llevará al espacio

De una plática entre dos estudiantes de Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica surgió el la idea de construir un rover. Hoy, tres años después, 15 alumnos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Querétaro fueron en Hanksville, en el estado de Utah, en Estados Unidos, a competir en el University Rover Challenge (URC), un concurso de la organización ʻMars Society’, en colaboración con la NASA.

Qualia los conoció la semana pasada, tras días en los que realizaron pruebas con su robot y la mañana previa a su viaje a Estados Unidos. Se veían cansados, pero sumamente emocionados y felices de poder llevar su proyecto a una competencia internacional.

Siete de los 15 creadores del rover nos contaron el viaje que vivieron para llegar a la competencia, las dificultades, apoyos y evolución que tuvieron, no solo con el robot, sino entre ellos, pues empezaron como compañeros de un grupo estudiantil, y ahora se consideran una familia.

· Eagle X ·

El grupo estudiantil lo formaron Emiliano Castillo y Luis Montoya después de una plática sobre una misión de la Agencia Espacial Europea, en la que se dieron cuenta que tenía intereses en común.

“Nos pusimos a platicar. Buscamos un concurso tal cual, que tuviera un nivel un poquito más alto. Encontramos el University Rover Challenge, y pues ya, de ahí surgió la idea; lo primero que hicimos fue reclutar gente”, recordó Luis al hablar de los inicios del grupo.

Primero lograron juntar a 40 personas para explicarles su intención de crear un rover; solo el 25 por ciento de ellas que se quedó –se consideran la primera generación–.

A la par, tuvieron que aprender a equilibrar sus sueños con sus responsabilidades, pues era importante procurar sus estudios y avanzar en ellos para poder desarrollar más el robot.

“Realmente sí es un reto físico y mental muy fuerte, porque si vamos es con la escuela. La escuela no es nada fácil. Nuestras carreras, mientras más avanzan, menos fáciles son y más laboriosas son”, explicó Emiliano.

El nombre, Eagle Xtiene dos razones de ser: la primera es por el módulo lunar que aterrizó en la misión Apolo 11 –con Neil Armstrong y Buzz Aldrin–; la segunda tiene que ver con el símbolo nacional.

Para Emiliano, la necesidad de explorar llevó a nuestros ancestros a encontrar el Águila devorando la serpiente.

“Fue cuestión de tomar el riesgo e ir a buscar algo, que era ir a buscar el águila. Entonces, algún significado es nuestros propios antepasados tienen ese sentido de exploración y de expandirse”.

Foto: Lex Carrasco
Foto: Lex Carrasco
· Recursos ·

Ya tenía un equipo, pero les faltaban recursos. Entonces comenzaron a juntar dinero para crear un primer prototipo, que hicieron con tubos de PVC que pagaron con la venta de productos, entre ellos, galletitas.

En ese tiempo, el primer prototipo les costó unos 600 pesos. El de hoy, cuesta aproximadamente 150 mil pesos.

¿Cómo pides dinero, cuando no sabes bien qué es lo que quieres hacer? Tenían una idea de que intentaban hacer, pero no cómo lograrlo.

“No teníamos ni idea de qué hacíamos. Y también la parte de que, uno como ingeniero, piensa que no necesita saber de cómo conseguir dinero, pero sí necesita, definitivamente. El primer apoyo grande que vino fue del Concytec, en diciembre del 2016. A partir de ese apoyo hicimos el prototipo que ya fue muchísimo más funcional”.

El año pasado ganaron el Vive Con Ciencia, en el área de Investigación Espacial, organizado por el Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Con el dinero del premio y el apoyo que recibieron, presentaron el robot en La Paz, Baja California Sur.

El Tec de Monterrey también les da apoyos; además de ayudarlos con algunos gastos, pueden utilizar la tecnología con la que cuenta la institución.

También tienen algunos patrocinadores, que les ayudan con pagos de materiales o para poder realizar los viajes para participar en concursos.

· Autoaprendizaje ·

Lo que hacen, no se los enseñaron en las aulas.

La curiosidad y el deseo de superarse los llevo a investigar técnicas y formas de construir el rover. Además, contaron con la guía de profesores, quienes les brindaron consejos.

“La idea sí era nosotros ir haciendo todo el proceso. Ya para este, sí hicimos gran parte nosotros, pero también tuvimos ayuda de varios maestros”, explicó Brandon.

· El rover·

Para el University Rover Challenge crearon el T-TRAX (Transporte Tipo ʻRover’ en Asistencia y Exploración), un robot modular, diseñado para quitar y poner piezas.

El robot debía superar cuatro pruebas, solo en tres de ellas, ellos controlarían el rover:

  1. Sistema mecánico. Está diseñado para aguantar terrenos complicados y caídas –en el campo podría caer desde una altura de un metro–, tiene seis llantas y dos suspensiones diferentes basadas en el rocket buggy, para nivelar la plataforma en la que están los circuitos y el brazo del robot.
  2. Debe asistir a un astronauta. Al T-TRAX se le monta un brazo teleoperado –se maneja con un control a distancia–. Desde una base el robot será controlado a través de streaming y cámaras. Así deberán manipular herramientas, tomar cosas y llevárselas al astronauta en diversos puntos.
  3. Ciencia. Se compone de dos fases: Una, los elementos que lleva el rover, para lo que se valen de sensores de humedad, temperatura y radiación, para ver qué tan hospitalario es el ambiente. Además, se diseño una pieza –tipo taladro– para explorar y determinar las probabilidades de vida del lugar.
  4. Modo autónomo: Sin teleoperación, el robot tiene que ir del punto A al B; para esto tendrán una coordenada GPS y un vector, para que encuentre una pelota de tenis.
Foto: Lex Carrasco
Foto: Lex Carrasco
· La competencia ·

Al concurso se inscribieron 95 equipos de todo el mundo, pero solo 36 pasaron a la final.  En la página del University Rover Challenge se encuentran los videos de avance y prueba de los equipos, los cuáles estudiaron para conocer cómo van los demás.

Eagle X tiene confianza en su trabajo y desarrollo, por lo que se sienten al mismo nivel que escuelas mejor rankeadas.

“Viendo esos videos nos dimos cuenta de que en tecnología y conocimiento no estamos anda atrás, comparados con universidades que tiene un ranking más grande que el de nosotros”, señaló Iván.

Y, no es por presumir, pero estos chicos lograron calificar a la final, pero el equipo de Harvard, no.

Los premios eran el privilegio de presumirlo durante un año (en serio, la página dice que el premio es a year’s worth of bragging rights); también  efectivo y un viaje a un congreso de exploración marciana.

Sin embargo, nada se compara con la aventura que viven.

· Futuro ·

Aún tienen que confirmarlo, pero al parecer se convirtieron en el primer equipo mexicano en clasificar al Europea Rover Challenge, que es la misma competencia de Estados Unidos, pero en Europa; será en Polonia en septiembre, para lo que tendrán que juntar recursos para ir.

Y aunque estos logros son grandes para ellos en lo personal y profesional, no olvidan de donde vienen y lo que lograron.

“Creo que lo más importante de todo es el legado. Que pasen los años y que este proyecto siga creciendo, y entre más años vamos, en mejor lugar quedamos”, prometió Emiliano.

Al ser una área casi inexistente en México, esperan ganar más experiencia y obtener la difusión necesaria para que otras universidades y alumnos se inspiren y decidan arriesgarse.

· Los que creyeron en ellos ·

Además de sus papás, familiares, amigos, compañeros y profesores, están agradecidos con sus patrocinadores y quienes les dieron apoyos:

-Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología, del Conacyt.

  • Prominox.
  • Wiesauplast.
  • Green Island Solutions.
  • Abarrotes La Guadalupana.
  • Boja3D.
· El equipo ·

Luis Enrique Montoya Cavero – Ingeniero en Sistemas Digitales y Robótica

Emiliano Castillo Specia – Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica

Karen Moctezuma Moya – Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica

Iván Ochoa González – Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica

Brandon Bryan Pineda Duarte – Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica

Fabián Gómez González – Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica

Naomi Trabous Caraballo – Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica

Gonzálo Alberto García Muñóz – Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica

Rodrigo Ruz Cuen – Ingeniería Física Industrial

Juan Pablo Ruz Cuen – Ingeniería Física Industrial

Zoe Ocampo Vázquez – Ingeniería en Mecatrónica

Alexis García Gutiérrez – Ingeniería en Mecatrónica

Paul Andrés Pinos Naranjo – Ingeniería en Mecánica y Administración

Giselle Deni Teresa Martínez Ingeniería en Biotecnología

Ana Leslye Ochoa González – Licenciatura en Mercadotecnia y Comunicación


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Adoptada por Querétaro desde los 3 años. Amante del cine, los libros, la música, el teatro, la tecnología, la comida, los supehéroes y mucho más. Curiosa por naturaleza y visualmente débil con tristeza.

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